y en eso me diste un beso, pero qué beso,
cogiste mi rostro y nuestros labios se unieron
sin que los demás importaran.
Las miradas atónitas, muecas de aceptación y rechazo...
la noche de fondo, como una película romántica.
No podía abrir mis ojos o tal vez no quería,
nuestras lenguas se sintieron cuando a mi te uniste.
Que bella mujer, de verdad, que bella mujer,
te amé en ese beso, te amé y esta vez no fue en silencio,
mi corazón gritaba en esa unión lo mucho que te ama,
sentiste lo mismo, oh dime que sentiste lo mismo, morena mía,
dime que temblaste con solo sentir mis manos en tu cintura,
dime que te hice mía ese momento,
aunque sea, tan solo ese momento.