Debería quedarme con el recuerdo de tu sonrisa
y permanecer acompañada con la música de fondo que
se filtra por las ventanas de la sala,
o sorprenderte una vez más y envolverte en mis brazos al momento de verte.
No busco un instante especial que me salve el día,
busco tu risa para inyectarme de vida,
dientes albos,
gruesos labios,
comisura de labios que me seducen cuando pronuncian palabra alguna,
estoy loca, no
me estoy volviendo loca por ti, probablemente sí.
Piel morena, tu piel y la mía
se unen y no existe el contraste, momentos de calentura...
Así te veo, así te siento,
mirándonos mientras te sostengo,
luz tenue de fondo,
el cuarto apenas iluminado,
el aroma se hace más fuerte,
somos tu y yo hablando en silencio.
miércoles, 30 de noviembre de 2011
El beso
Me disponía a desperdirme con un abrazo
y en eso me diste un beso, pero qué beso,
cogiste mi rostro y nuestros labios se unieron
sin que los demás importaran.
Las miradas atónitas, muecas de aceptación y rechazo...
la noche de fondo, como una película romántica.
No podía abrir mis ojos o tal vez no quería,
nuestras lenguas se sintieron cuando a mi te uniste.
Que bella mujer, de verdad, que bella mujer,
te amé en ese beso, te amé y esta vez no fue en silencio,
mi corazón gritaba en esa unión lo mucho que te ama,
sentiste lo mismo, oh dime que sentiste lo mismo, morena mía,
dime que temblaste con solo sentir mis manos en tu cintura,
dime que te hice mía ese momento,
aunque sea, tan solo ese momento.
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